El mundo del ciclismo y de las bicicletas, en general, ha experimentado cambios muy significativos en los últimos años. Sobre todo, en lo referente a los avances tecnológicos, el diseño y las prestaciones de las bicicletas, así como también de los rodillos de entrenamiento —independientemente del tipo que sean—. Uno de los más avanzados y sofisticados que podemos encontrar en la actualidad —sobre todo, si tu idea es entrenar en casa— es el rodillo de transmisión directa. Estos, a su vez, suelen ser rodillos inteligentes, tal como explicamos en este artículo. ¿Estás pensando en comprar un rodillo para tu bicicleta? Te explicamos cómo funcionan los rodillos de transmisión directa y sus características. ¡Vamos a ello!

Cómo funcionan los rodillos de transmisión directa

La variedad de rodillos que hay en el mercado es muy amplia —en función de las prestaciones que ofrecen y de las marcas que los fabrican—. Estos pueden ser rodillos de rulos, rodillos magnéticos, rodillos fluidos y rodillos de transmisión directa. El rodillo de bicicleta de transmisión directa es uno de los más populares que existen en la actualidad y uno de los más modernos. Este se distingue del resto por su resistencia magnética y la forma en la que trabaja. Ten en cuenta que para poder ser utilizado es necesario retirar la rueda trasera de la bicicleta y unir la cadena a la piñonera —la bicicleta y su transmisión se acoplan a un sistema de fijación que, en la mayoría de los casos, incluye adaptadores para encajar todo tipo de ejes y bicicletas—. Como es obvio, esto nos ofrece la experiencia más realista de ciclismo indoor o ciclismo en interior, además son capaces de lograr simulaciones con inclinación —como si se ascendiera una pendiente con la bicicleta—.

Para qué sirve el rodillo de transmisión directa

Ahora que ya sabes cómo funcionan los rodillos de transmisión directa es importante aclarar para qué sirven. Es decir, cuál es su función principal. Estos dispositivos de última generación están pensados especialmente para los ciclistas de nivel profesional o medio que buscan una experiencia similar a la de rodar por carretera, pero en casa. Gracias a ellos los ciclistas pueden entrenar en un espacio cerrado sin necesidad de salir al exterior y mejorar su rendimiento o superar marcas personales —esto se consigue regulando la resistencia y cambiando la intensidad de la pedalada o las rpm—. Además, el rodillo para bicicleta de transmisión directa cuenta con una gran cantidad de ventajas. Estas son las más destacadas:

  • Ahorras tiempo en los entrenamientos (ya que no es necesario organizar las rutas, configurar los GPS y revisar el clima).
  • Puedes hacer uso de ellos cuando el temporal te impide salir con la bicicleta al
  • Aportan gran estabilidad y resistencia.
  • Te ayudan a mejorar tu rendimiento y a mejorar las marcas
  • Ofrece una experiencia muy similar a la del ciclismo en carretera.

Características del rodillo de bicicleta de transmisión directa

Ya hemos visto que los rodillos de transmisión directa cuentan con una gran cantidad de ventajas. Todo ello es posible gracias a sus características especiales, que los hace diferenciarse del resto de rodillos para bicicletas. Estas son las siguientes:

Resistencia magnética acoplada directamente a la bicicleta

Los rodillos de transmisión directa suelen contar con una resistencia magnética. Ahora bien, la principal diferencia con los tipos de rodillos magnéticos para bicicletas tradicionales es que los de transmisión directa permiten acoplar la bicicleta y su sistema de transmisión a la fijación del mecanismo.

Ofrecen la experiencia de simulación de ciclismo más realista

La resistencia magnética del rodillo cuenta con la ventaja de que puede configurarse con los simuladores para ofrecer una experiencia muy realista —ajustándose automáticamente para simular el esfuerzo que se realiza sobre el terreno—. Los rodillos de transmisión directa inteligentes son compatibles con los principales simuladores, como es el caso de ZWIFT, BKOOL, ROUVY o TRAINERROAD, entre otros. Es decir, podemos configurarlos para que trabajen automáticamente mientras estamos realizando el recorrido en bicicleta por nuestra carretera virtual. Por supuesto, cuentan con conectividad que suele ser del tipo USB, ANT + y Bluetooth FTMS.

Datos muy precisos de nuestro entrenamiento

Otra de las cualidades más destacadas de los rodillos de transmisión directa es que nos ofrecen una estimación de los datos en vatios muy aproximada (con un margen de error inferior al 5%), lo que nos permitirá saber en todo momento si hemos mejorado nuestro rendimiento o marcas personales.

Son los más silenciosos del mercado

A diferencia de otros modelos, estos rodillos nos permiten entrenar en casa de manera muy silenciosa. Esto es así ya que lo único que se escucha es el sonido de la cadena y del propio pedaleo.

No se desgasta la cubierta de la bicicleta

En la mayoría de los rodillos magnéticos y por fluido tradicionales existe un problema, y es que se suele desgastar la cubierta trasera de la bicicleta —por lo que suele ser necesario contar con una cubierta específica del tipo plana para usar mientras se trabaja con ellos—. En este tipo de rodillos se elimina este problema al retirar la rueda trasera.

Gran compatibilidad con ruedas y cassettes

Los rodillos inteligentes suelen ofrecer una gran compatibilidad con ruedas de diferentes pulgadas y cassettes de todo tipo. Como indicamos más arriba, son dispositivos que en muchos casos incluyen adaptadores para la fijación del sistema de transmisión de la bicicleta.

¿Qué rodillo de transmisión directa comprar?

El rodillo de transmisión directa ZDrive es un simulador de última generación que incluye las mejores prestaciones del sector. Este cuenta con la mejor calidad tecnológica y una simulación de hasta un 20% de inclinación, entre otras muchas particularidades. Además, se trata de un rodillo de transmisión directa que presenta una gran compatibilidad con ruedas de 26” a 29” y con cassettes de Shimano y SRAM de 8V y 12V. Sin olvidar que ofrece una potencia máxima de 2.000 vatios a 40 km/h y un margen de error en la interpretación de los datos inferior al 2%.