PIONERAS: Conoce la historia sobre los comienzos del ciclismo femenino

Nos remontamos hasta finales del siglo XIX y comienzos del XX.

Tillie Anderson

A los 18 años se compró su primera bicicleta, gracias a sus ahorros obtenidos trabajando como costurera. En 1895 participó en su primera carrera ciclista: La Elgin-Aurora Century Course.

Anderson completó el recorrido en 6 horas 59′ 30”, rompiendo el récord vigente de la prueba.  Romper récords se volvería parte de su carrera. Entre 1895 y 1902, Tillie Anderson participó en 130 carreras (o eso reportan) y las ganó todas, a excepción de 7.

La carrera de Tillie llegó a su fin en 1902 debido a que se les prohibió a las mujeres participar en competiciones por el peligro de las mismas, debido a los múltiples accidentes que habían.

 

Katherine Towle Knox

Nació en 1874, cerca a la comunidad Afroamericana de Cambridgeport. Kittie logró comprar una bicicleta a los 19 años y se unió al Riverside Cycle Club, la agrupación de ciclistas afroamericanos en Boston.

En 1894 Knox se hizo miembro de la League of American Wheelmen (LAW). La LAW ya venía poniendo trabas a la aceptación de miembros de piel negra, tanto así que aquel mismo año votaron mayoritariamente por su exclusión.

Knox se había hecho miembro antes de que se votara y aprobara la prohibición, así que ésta no la afectaba… en la teoría. Sin embargo, se dice que en la convención nacional de la LAW, en 1895, se rechazó credencial que la certificaba como perteneciente a la liga…

Kittie Knox había rodado hasta el lugar de la convención, junto a sus compañeros de club, desafiando la prohibición hacia miembros de piel oscura. A pesar del rechazo, la actitud desafiante y la vestimenta de Kittie Knox no pasaron desapercibidas para la prensa.

Kittie continuó tomando parte en algunos eventos Century (las carreras de 100 millas que ya mencionamos). En otros eventos, sin embargo, se cuestionaba su presencia. Y es que, a pesar de su lucha y la de otros más, el veto racial de la LAW continuó… ¡hasta 1999!

Hélène Dutrieu

 

 

Nació en Tournai (Bélgica) en 1877. Con 14 años ya asistía a la pista en su ciudad natal. A los 18 años gana una competición en tándem junto a su hermano, en el velódromo de Ostende. Su ascenso en las competiciones de pista es meteórico.

En 1896 gana tanto el Grand Prix d’Europe como el Championnat du monde pour dames. Su fama alcanza nivel continental. Dutrieu viaja hasta Londres, en 1897 se queda con la victoria en la Twelve Days Lady Cyclists International Race.

Aquel mismo año revalida su “título mundial” en Ostende.

Debido a sus éxitos sobre la bici, el rey Leopoldo II le otorga la Cross of St André… A los 26 decide empezar a hacer exhibiciones acrobáticas en el teatro Olympia de Paris, primero sobre una bicicleta y luego sobre una moto.

La vinculación con la velocidad la llevarían pronto a otro medio de transporte: el avión. A los 31 años se convierte en la primera mujer en Bélgica en obtener licencia para pilotar. Dutrieu se convertirá en una ícono tanto del ciclismo como de la aviación